Despedidas
Ayer el mundo recibió la noticia de la abdicación del Rey de España, y de la eliminación de la Furia Roja del mundial. Ambos hechos deberían ser clasificados como la peor defensa de una Corona. Mientras que en España se vive una de las peores crisis de la historia, en temas, político-social-económico. El fútbol español vive un auge, ya que sus equipos han sido protagonistas de los torneos europeos más importantes.
Ahora mismo recuerdo una frase de Iker Casillas, en la que expresaba que ganar la décima "orejona" era más significativo que ganar la copa del mundo. Pues bueno, el mundial le pago moneda de cambio a Iker, dejándolo como el villano del cuento, y como la peor participación en copa del mundo, y tal vez despedirse de los mundiales de la manera más lamentable posible, dos partidos 7 goles en contra y uno a favor, por un penal mal marcado.
Pero más allá de lo que España dejó de hacer, Chile demostró que los últimos años ha evolucionado su forma de jugar y sobre todo de pensar. La forma de enfrentar a España fue eléctrica y mordaz. Todo mundo corría por el balón, siempre había marcas a tiempo. El juego de medio campo fue excelso de principio a fin. Vidal, Alexis Sanchéz y Vargas mantuvieron un dinamismo que permitió a Mena y Aranguiz distribuir el juego frontal. España corrió detrás del balón, cosa extraña en los últimos años.
Chile mereció ganar. Jugó con autoridad. Del Bosque jamás logro contrarrestar el juego del rival, y eso tal vez le costó que el próximo juego de España sea su último de esta etapa de la Furia roja. Aunque ahora creo que la verdadera furia roja es del Continente Americano. Chile ahora busca evitar al anfitrión, y debe ganarle a un equipo holandés que por lo que dicen, también sabe sufrir.
A pesar de que el arbitraje tuvo errores, estos no influyeron en el resultado.
Advertencia
México jugaba en la playa una "cáscara" mientras Croacia aplastaba a la más altanera selección camerunesa de los últimos años. Croacia mandó un mensaje "Yo voy a clasificar a la segunda ronda". Lo hizo de la mano de potente media cancha*, comandada por Luca Modric e Ivan Rakitic. El regreso del delantero del Bayern Munich, Mandzukic, generó una mejoría del equipo hacia adelante, lo cual se reflejo en el marcador.El juego de Croacia, esta lleno de lucidez y fuerza. Todos los jugadores emplean mucha intensidad en la recuperación del balón, pero nunca pierden el orden. La media cancha podría ser comparable con la de Alemania, de toque al pie, pero frontal, donde hasta los delanteros tienen la obligación de participar como receptores (de espalda al marco). A pesar de jugadores "corpulentos" no son nada torpes, los movimientos de Mandzukic siempre eran buscando abrir el campo, para generar los espacios.
Camerún, la eterna promesa. Alguna vez se dijo que el fútbol del futuro sería el africano, hoy no hay ni la más remota evidencia de eso. Si bien han incrementado las figuras africanas en clubes grandes, a nivel federaciones y selecciones nacionales, han dejado mucho que desear. Ayer se vio reflejado los problemas que nos han venido comentando: división interna, intereses individuales sobre los grupales, y diferencias con la federación; que han dado como resultado una lamentable actuación de una selección con una historia que había ido creciendo en los últimos 20 años y que ayer se constató que va en declive.
Mientras Croacia tiene bien claro el objetivo, "derrotar a México". Camerún ya piensa en el viaje de regreso. Brasil tiene un rival a modo y si la presión mediática ha hecho mella en la verdeamarela, buscarán destrozar a este rival africano con un pie en el avión y la cabeza en quién sabe donde.
* Nota: He hecho demasiado y repetitivo énfasis en la media cancha de los equipos que han vencido.Pero el reflejo más claro de eso son: la cantidad de goles y la cantidad de pases acertados de los equipos vencedores
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